El guitarrista Raul CHuliver interpreta la famosa zamba del pianista sampedrino Alberto Castelar TU ME PEDISTE UNA ZAMBA .
El pianista y compositor Alberto Nahón, artísticamente "Alberto Castelar", músico, pianista, compositor, doctor en bioquímica y farmacia, nace en San Pedro, Provincia de Buenos Aires el 1º de diciembre de 1918.
Radicado en Buenos Aires desde la década de 1930 se perfecciona en sus estudios de música y piano. En la década de 1940 se relaciona con artistas como Herminio Giménez, Mauricio Cardozo Ocampo, Osvaldo Sosa Cordero y Félix Pérez Cardozo (entre otros), artistas cuyas obras incluiría en su repertorio. En esta etapa realiza sus primeras grabaciones en el sello "R.C.A. Víctor" junto al afamado músico Samuel Aguayo.
En la década de 1950 realiza una serie de grabaciones de música del litoral argentino y de música paraguaya editadas por el sello "R.C.A. Víctor" donde versiona clásicos del cancionero del litoral como "Boquita de miel", "Anahí", "Mi correntina", "Pájaro campana" y "Curuzú vera".
En esta etapa realiza presentaciones además, junto al bandoneonista rosarino Damasio Esquivel. Con Damasio Esquivel participa de grabaciones para el sello "Pampa". Falleciò a los 85 años.
TU ME PEDISTE UNA ZAMBA, compuesta hacia 1958. La zamba, hija directa en nuestro país de la antigua zambacueca y hermana de las cuecas argentinas y bolivianas, como así también de la cueca chilena, que es la danza nacional del país hermano, y de la marinera peruana, también danza nacional de la república amiga, puede ser considerada como nuestro ballet nacional por su histórica trayectoria y por el cariño entrañable que le han dispensado los nativos que se cobijan bajo el celeste y blanco de nuestra bandera. A más de ciento cincuenta años de nuestra emancipación como nación libre y soberana, la zamba aún espera que sea declarada oficialmente " danza nacional argentinas". ALBERTO CASTELAR, admirado por sus cultas dotes de sobresaliente pianista de inspirado compositor, en virtud de que la zamba es eso: un delicado romance poemático, por ello posee dulzura, primor, encanto, delicadeza, su gestión y ternura...
La zamba es como el corazón: palpita en una sutil expresión de amor. El nombre de zamba es femenino. Será por eso que, como la mujer, luminosa de esplendorosa belleza, llega a lo más íntimo del sentimiento del hombre. Pero también el espíritu del bello sexo es sensible ante el hechizo de su presencia. La zamba es sensitiva, por eso se torna a veces en gallarda, vibrante, bizarra y arrolladora. Pero por sobre todas esas impresiones, la zamba es un delicado y romántico poema de amor.
El espíritu idealista y sentimental de ALBERTO CASTELAR tuvo la estimada idea de llevar por primera vez al disco veintiocho temas de zambas, en una cuidadosa selección de diversos autores, incluyendo además algunas obras tradicionales y otras surgida de su numen. Tal es así que el título del presente "long play" le lleva el sugestivo nombre de "TU ME PEDISTE UNA ZAMBA" que le pertenece y que le brindara tan caras satisfacciones por la aceptación de su público, que la cuenta entre sus predilectas.


No hay comentarios :
Publicar un comentario