lunes, 9 de febrero de 2026

 https://youtu.be/6ousylNx2-s

El guitarrista RAUL CHULIVER interpreta la obra instrumental del gran compositor y autor ARSENIO AGUIRRE, tiulada PRELUDIO CORDILLERANO. La obra me la acercó en 1966 Arsenio AGuirre en la Editorial LAgos, que todavía no estaba editada. Arsenio AGuirre cantor, compositor, autor y guitarrista. Nació en Juncal, Santa Fe, el 23 de Agosto de 1923. Falleció en Rosario, Santa Fe, el 18 de octubre de 1990. Algunos de sus títulos más recordados son la zamba Guitarra Trasnochada, compuesta en Santiago de Chile; El Quiaqueño (bailecito), compuesto en La Quiaca, Jujuy; A Santa Catalina (cueca norteña) creada también en Jujuy; La Dejé Partir (zamba) compuesta en San Luis; Por Esas Cosas (zamba) que escribió en Comodoro Rivadavia; Romance a la Guitarra Argentina, escrita en España; Postal a Yupanqui, en Francia; La Plumita, en Mendoza; Historial de la zamba que nació en Perú, como Quena o Kaluyo del Imperio perdido; Horizonte de Octubre en La Rioja e innumerable cantidad de obras más. Entre ellas, instrumentales de gran calidad como Infinito Azul, Montaña embrujada, Preludio cordillerano.Compuso alrededor de 400 temas. Grabó 8 discos larga duración, dos discos 78 r.p.m. y un cassette. Al margen de su produccion musical para canto y guitarra dejó temas instrumentales de importancia. Junto con Adolfo Victoriano Luna fue uno de los primeros compositores de Sudamerica que compuso para guitarra solista temas de carácter andino como «Canción Andina» (yaraví con fuga de huayno), «Cordillerano» (preludio), «La montaña embrujada» (temas de Salamanca). Además compuso obras de otro carácter para el instrumento como «Horas grises» (estilo) y «Paso de las Llamas» (bailecito). Todas de una interesante y original factura.


domingo, 8 de febrero de 2026

 https://youtu.be/FwCcWsJvQmI

El guitarrista Raul CHuliver, interpreta la chacarera doble de Adolfo ABalos y Juliaan Diaz titulada LA DE LOS ANGELITOS. Con motivo de las actuaciones de Raul CHuliver con Vitillo Abalos en el llamado PAtio de Vitillo, el 11/6/2006 dieron un Recital con Vitillo Abalos y su conjunto en Centro Cultural La Rosa, Campana, un fabuloso evento, a sala llena. Vitillo Abalos, acompañado por Andres Pilar en piano, Raul Canteros en guitarra, Valentin Chocobar en aerófonos y caja y Elvirita en danzas. Y luego el 24 /8/2008 en el Concejo Deliberante Campana en El Patio de Vitillo Abalos, con Raul CHuliver, Valentin Chocobar , Adriana Leguizamon en teclado y Lionel Iglesias en guitarra y Elvirita en danzas, cantaron un cierre entre otras La de los Angelitos, a ra{iz de esto R. CHuliver realizó en agosto del 2006 una transcripcion para guitarra.
La chacarera doble es una pieza que nos sumerge en la rica tradición folklórica de Santiago del Estero, Argentina. La letra nos transporta a Salavina, un lugar que parece ser el escenario de un sueño místico donde el narrador se encuentra con diez angelitos, representados como huahuitas del Señor, una expresión cariñosa para referirse a los niños en el dialecto local. Estos angelitos simbolizan la pureza y la conexión con lo divino, guiando hacia un 'cielo de esplendor'. (Letras com)
A Salavina fui
En un sueño angelical
Diez angelitos vi
En un coro celestial
A Salavina fui
En un sueño angelical
Los angelitos son
Las huahuitas del Señor
Y entre alabanzas van
Hacia un cielo de esplendor
La canción también hace referencia a elementos culturales específicos de la región, como el quebrachal, un bosque de quebracho, árbol típico del Gran Chaco, y menciona instrumentos y estilos musicales característicos del folclore santiagueño, como el bandoneón y los rasguidos. Adolfo Ábalos, siendo parte del famoso conjunto Los Hermanos Ábalos, es conocido por su contribución a la música folklórica argentina, y en esta canción, rinde homenaje a la tradición y a figuras musicales del pasado, como Julián, quien se presume que es un compositor o músico local que ha dejado su legado en la región.
Formaban este gran conjunto Adolfo el piano, Vitillo, Roberto en bombo, Machaco y machingo en guitarra, además todos tocaban los instrumentos.
Finalmente, la canción es una oración que pide la guía y protección de los 'angelitos de Belén', una clara referencia a la fe cristiana y a la esperanza de que la luz divina ilumine el camino de los creyentes. La mezcla de lo terrenal con lo espiritual, y la evocación de la cultura y la naturaleza de Santiago del Estero, hacen de 'La de Los Angelitos' una canción que celebra la identidad regional y la devoción religiosa.

Se trata de una obra que primero fue sólo simple y trunca y un regalo de Julián para que pueda ser completada con letra, tal era el deseo de Adolfo Ábalos que la pidió quizá maravillado por esta chacarera contundente, revivida en un sueño que contribuye, en su difusión, con el acervo histórico de las tradiciones. De los angelitos, no solamente da cuenta de una costumbre que data de la vieja España, sino que es una maravilla como punta de iceberg que nombra una parte importante de la historia musical de aquel Santiago. Aquel que también es este, que se reproduce en obras como la de Adolfo, que continúa, a su vez, en cien chacareras que insisten en contar aquello del Santiago musical.

Ocurrió una vez en Salavina –donde se instituye la creación del ritmo- el nacimiento de una simple en manos del Cachilo Díaz. La composición es un ícono de la chacarera, la que se convertirá en una de las más distinguidas que, en lo más fino, refiere a la historia de un dolor; es una simple, humilde, que forma parte de esa punta de iceberg que escribió Adolfo:

La De los Angelitos es “La humilde” en el principio. Es que desde la muerte del Soco Díaz, su hermano colgó la guitarra. Era aquel quien “sabía la música”, el Cachilo únicamente acompañaba. Cuenta Atahualpa Yupanqui que “cuando ahora es él y no el otro, resulta que la única chacarera que compone va y la llama La Humilde”, la primera desde que el Soco anda tarareando para el Cachilo dormido.Y esta trunca en el final, la última desde que el segundo de los hermanos Ábalos le pidió al Cachilo esa música que lo acarició para ponerle letra. Adolfo, entonces, la volvió chacarera doble y lo hizo con un ingrediente único: en ella incluye al autor de la música como protagonista de su propia chacarera. O a los autores. Porque aunque uno no haya participado, ambos, su historia, la crearon.

Julián, el que cede la música, es nada menos que el Cachilo, el gran compositor que creó “La humilde” en el principio, “La Enredadora” y la “De los angelitos” un poco después de que Yupanqui leyera la guitarra abandonada en el dolor. Claro, Julián era el Cachilo, ¡el Cachilo dormido! Julián era el compositor, era el hermano del Soco. Era Julián Antonio Díaz, Julián.

Humilde en el principio, esta trunca en el final, en el momento en que Adolfo Ábalos prácticamente resumió la historia de la producción del Julián dormido, del Cachilo, del dolor por la falta de Benicio en el bandoneón, de la grandeza que encuentra Yupanqui en una guitarra colgada, de algunas cuantas simples en el medio que tenían la misma intención de resguardar a los personajes de Santiago.  De los angelitos es una historia dentro de otra, una obra generosa en la letra como regalo de Ábalos a los creadores de la música, los Hermanos Díaz. La De los angelitos, un regalo del Cachilo, un regalo de Adolfo. Todos ángeles guardianes de las tradiciones que “en la añoranza están del Santiago musical” sólo hasta que se escucha ese piano y a “Benicio en bandoneón con rasguidos de Julián”.



sábado, 7 de febrero de 2026

 https://youtu.be/mEXB9ryTl28

Raul CHuliver interpreta la tonada popular chilena de Pablo Ara Lucena YO VENDO UNOS OJOS NEGROS, se registra el 5 de febrero de 1948 en SADAIC. 'Yo Vendo Unos Ojos Negros' , explora temas de amor no correspondido y desilusión sentimental a través de una lírica que combina melancolía y belleza. La repetición de la venta de 'unos ojos negros' simboliza el deseo del narrador de deshacerse del dolor y la traición que estos ojos representan. Estos ojos, que en un principio podrían haber sido objeto de admiración, se convierten en una fuente de sufrimiento por su hechizo y traición. El estribillo 'Más te quisiera, más te amo yo' y las noches pasadas suspirando por el amor perdido, reflejan la profundidad del afecto que aún persiste a pesar del dolor. Esta dualidad entre el amor y el dolor es una característica común en muchas baladas folclóricas, donde la pasión se entrelaza frecuentemente con el sufrimiento. Además, la mención de ir a la orilla del mar para consultar a las olas sobre su amor perdido, añade un elemento de esperanza y búsqueda eterna, típico de la poesía romántica que busca respuestas en la naturaleza. Este tema fue popularizado por Los CHalchaleros, conjunto folklorico salteño, que ya al fallecer varios de sus intergrantes hace unos años se retiró de los escenarios. Pablo Ara Lucena es un músico conocido por sus interpretaciones de temas folklóricos y populares, destacándose en plataformas como Last.fm por canciones como ésta que interpreta instrumentalmente R. CHuliver "Yo Vendo Unos Ojos Negros". Su trabajo a menudo se asocia con el repertorio folklórico latinoamericano y español, con versiones disponibles en plataformas digitales. Yo vendo unos ojos negros» —conocida también como «Los ojos negros»​ es una canción de inspiración folklórica chilena que forma parte del repertorio musical tradicional de dicho país y cuyo autor, dicen algunos historiadores, es desconocido. Es una tonada, aunque también ha sido adaptada a cueca, como Los Chalchaleros la cantan en el último estribillo. Uno de los primeros registros escritos que recopilaron esta canción se remonta a 1913, mientras que uno de los primeros registros sonoros aparece en el lado A del disco de vinilo que Elba Altamirano grabó circa 1940​ para el sello RCA Víctor, con arreglos de Pablo Ara Lucena; fue este último quien lo habría registrado en el Departamento del Pequeño Derecho de Autor de la Universidad de Chile. El registro sonoro aparece dentro de la colección de vinilos y discos de victrola de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Esta colección está compuesta por discos "Victrola" (78 rpm) de la décadas 1920 y 1930.

domingo, 1 de febrero de 2026


 

https://e4418129-c306-49e9-a1bc-295617c58336.filesusr.com/ugd/ddbbbc_21894bf5b397480cb5d6ddf8f9831a93.pdf

REVISTA FOLKLORE,TURISMO Y PATRIMONIO CULTURAL Edicion N° 123 - Febrero 2026
Algunos temas DOCUMENTO CON FOTOS DE JUJUY POR HORACIO CARRILLO DE FEBRERO DE 1946 - HACE 80 AÑOS
La poesía de proyección folklórica
Cuesta del Portezuelo
Salta, la señera
Tonocotes, lules y juries
El Cielito
A 60 años del fallecimiento del gran musicólogo argentino CArlos Vega .
fallecimiento de grandes artistas de nuestro folklore Héctor del Valle, Melania Perez, Ruben Patagonia, DAniel Soruco y
Severo Bez.
Otros temas.

sábado, 31 de enero de 2026

DE AQUELLOS CERROS VENGO - RAUL CHULIVER


Raul CHuliver, interpreta el bailecito DE AQUELLOS CERROS VENGO con letra de ROmildo Risso y música de Atahualpa Yupanqui. La obra fue publicada para piano en el album Yupanqui 72, por Ediciones Musicales Julio Korn Intersong SAIC. Raul CHuliver realizo la transcripción para guitarra. 'De Aquellos Cerros Vengo' de Atahualpa Yupanqui es una profunda expresión de dolor y desilusión amorosa. Yupanqui, conocido por su habilidad para capturar la esencia de la vida rural y las emociones humanas, utiliza esta canción para narrar la historia de un amor traicionado. La repetición de la frase 'De aquellos cerros vengo' sugiere un regreso a un lugar de origen, un refugio emocional donde el protagonista busca consuelo tras la traición de su amada. La letra está cargada de metáforas y simbolismos. El 'ponchito de tres colores' puede representar la identidad y las raíces del protagonista, y su advertencia de no confiar en los amores de la 'negra querida' refleja una sabiduría adquirida a través del sufrimiento. La 'palomita ingrata' es una metáfora de la amada que ha traicionado al protagonista, y la sugerencia de que se 'corte las alas' simboliza el deseo de que deje de causar más dolor y desilusión. LETRAS COM Atahualpa Yupanqui, con su estilo característico de música folklórica argentina, logra transmitir una sensación de melancolía y resignación. Su voz y su guitarra se combinan para crear una atmósfera que envuelve al oyente en la tristeza del protagonista.EL BAILECITO (COMO DANZA DEL NORTE) no solo habla de un amor perdido, sino también de la búsqueda de paz y la aceptación de la realidad, por dolorosa que sea. Es un testimonio de la capacidad de Yupanqui para convertir experiencias personales en arte universal, resonando con cualquiera que haya experimentado el dolor de un amor no correspondido. Romildo Risso Sánchez (Montevideo, 20 de octubre de 1882 - Montevideo, 29 de marzo de 1946) fue un narrador y poeta gauchesco uruguayo. Parte de sus textos son conocidos por haber sido interpretados por artistas como Atahualpa Yupanqui, Santiago Chalar y Alfredo Zitarrosa. En 1910 se trasladó a Argentina y se radicó en la ciudad de Rosario, donde ejerció distintos oficios entre los que se cuentan la de vendedor de lubricantes y el trabajo en la empresa "Yerbatera Argentina S.A.", donde llegó a desempeñarse como gerente. Es debido a este trabajo que Risso debió viajar por varias provincias argentinas como Tucumán, Salta, Misiones, Entre Ríos y Corrientes, así como también parte del territorio paraguayo.

miércoles, 28 de enero de 2026

MEMORIA DE UN TIEMPO VIVO - RAUL CHULIVER


El guitarrista y folklorista RAUL CHULIVER, intepreta la canción con letra del gran poeta salteño Jaime Davalos y la música del eximio guitarrista Eduardo Falu, MEMORIA DE UN TIEMPO VIVO, compuesta por Falu en 1982. Jaime le había dejado cuatro canciones a Falu para ponerle música. Esas cuatro eran Simplemente mujer ( la única de las cuatro obras que escuchó Jaime Davalos, debido a que falleció en 1981) Las otras son Amigo te digo Amigo, Como el amor pagano y esta canción Memoria de un Tiempo Vivo publicada para piano en 1982 por Ricordi Americana; y que Falu grabó en 1982 en un disco en homenaje a Jaime DAvalos. Esta bellisima canción es una profunda reflexión sobre la nostalgia y el dolor de un amor perdido. La letra está impregnada de metáforas y simbolismos que evocan la presencia constante de un ser amado que ya no está. Desde el inicio, el poeta expresa como el amor se manifiesta en el viento, algo intangible y efímero, pero que deja una huella imborrable en su alma. La ausencia de la persona amada se convierte en una presencia constante, una paradoja que resalta la intensidad del sentimiento. El viaje detrás de una estrella simboliza la búsqueda incesante de ese amor perdido, una búsqueda que se realiza tanto en el plano físico como en el emocional. La estrella, un símbolo de esperanza y guía, se convierte en un objetivo inalcanzable, reflejando la frustración y el anhelo del autor. La sombra de la oscuridad representa la compañía de la tristeza y la melancolía, que siguen al autor en su camino. Esta dualidad entre la luz de la estrella y la sombra de la oscuridad subraya la lucha interna entre la esperanza y la desesperación. Vuelve siempre, sueño mío, la que adentro de mi alma va, aunque tu ausencia propone, que te siga más alla; nadie tiene lo que busca, el remedio es encontrar. El estribillo de la canción refuerza la idea de que la búsqueda del amor perdido es una tarea interminable. La memoria, aunque dolorosa, es lo único que mantiene vivo el recuerdo de ese amor. La maldición de tener memoria y la imposibilidad de olvidar resaltan el sufrimiento del autor, quien se debate entre el deseo de recordar y la necesidad de olvidar para sanar. La estrella fugaz, que cae desde el cielo, simboliza la fugacidad del amor y la imposibilidad de recuperarlo. En última instancia, la canción es una meditación sobre la pérdida, la memoria y la búsqueda de algo que, aunque inalcanzable, sigue siendo una parte esencial del ser. (Letra.com)

viernes, 23 de enero de 2026

JOTA CORDOBESA - RAUL CHULIVER


EL guitarrista Raul CHuliver interpreta en forma instrumental la danza JOTA CORDOBESA de Marcos Lopez. El primer documento de difusión masiva que presenta una descripción coreográfica integral de la Jota Cordobesa fue publicado por López (1951) junto con su música y coplas. La estructura consiste en dos partes o pies iguales respecto a la métrica y a la evolución coreográfica. Una introducción musical permite que los intérpretes se ubiquen en el espacio de baile, denominado cuadro imaginario por la enseñanza académica. La voz de mando ¡Adentro!, dada por los músicos, anuncia el inicio del movimiento. El modo de bailar comienza con un desplazamiento semi-circular o media vuelta que permite el cambio de sitio o base de los bailarines. Posteriormente se realiza una sucesión de desplazamientos circulares que toman la forma de vueltas enteras, giros y contragiros, acompañados del castañeteo de las manos y brazos alzados en una posición que alude a la intención de abrazo. Dicho juego picaresco de persecuciones se efectúa en los pasajes con coplas, mientras que en las intromisiones de los estribillos instrumentales la pareja tomada de la mano se desplaza en diferentes sentidos emulando un paseo. La voz de mando ¡Aura! o ¡Se acaba!, dada por los músicos, anticipa el final. Al concluir la primera parte los interpretes se aproximan entre sí manteniendo sus brazos semi extendidos hacia la pareja de baile, momento denominado coronación, que simboliza el encuentro final tras el juego picaresco de búsquedas y desencuentros. La segunda parte de baile se interpreta de la misma manera comenzando desde el sitio o base contraria al que la pareja tuvo en la primera parte. La jota, la antigua y tan típica jota española, que para nosotros se consubstancia con la esencia del pueblo de la madre patria, llegó también a nuestras playas en las naves y en las lamas de los peninsulares, quienes la bailaron en las romerías y aún en los salones. Como tantas otras danzas, en tierra americana sufrió un proceso de acriollamiento, de adaptación, y con el correr del tiempo nació la nueva jota, que se denominó criolla para diferenciarla de la española. Se baila particularmente en Córdoba, San Luis, y La Rioja y pertenece al folklore vivo. Aunque algunos dudan si a la jota que se baila en nuestro país debe llamársele criolla, la Sra. Isabel Aretz de Ramón y Rivera dice que "la jota cordobesa antigua, la riojana y la puntana, son una misma. Hay variantes musicales y coreográficas, y prescindiendo de su nombre, es danza tan criolla como las otras."

CERRO COLORADO - RAUL CHULIVER


Raul CHuliver, guitarrista y folklorista, intepreta la chacarera de Atahualpa Yupanqui titulada Cerro Colorado. Atahualpa Yupanqui compuso gran parte de sus obras inmortales inspiradas en el Cerro Colorado (Córdoba, Argentina) a partir de su llegada a la zona a finales de la década de 1930 (específicamente hacia 1938). Fue allí donde se aquerenció y compuso durante sus descansos entre giras, consolidando su conexión con ese paraje durante décadas. Su casa en Cerro Colorado, conocida como "Agua Escondida", componía junto a su esposa, Nenette. "Cerro Colorado" interpretada por Atahualpa Yupanqui, uno de los más grandes exponentes del folklore argentino, es una expresión lírica que refleja la vida y las costumbres de la gente que habita las zonas rurales de Argentina, especialmente en la región de los cerros. La letra de la chacarera describe con imágenes poéticas y con un toque de humor la dura realidad de los trabajadores de la tierra, quienes laboran incansablemente en condiciones adversas, muchas veces para enriquecer a otros, mientras ellos continúan en la pobreza. El tema también captura la esencia del paisaje y la vida cotidiana en el cerro, donde la lluvia es escasa y el río se convierte en un obstáculo impredecible. Yupanqui utiliza metáforas como el zorro que roba un pollo y usa alpargatas, lo que podría interpretarse como una crítica social hacia aquellos que se aprovechan de los más vulnerables. La chacarera, un ritmo tradicional argentino, es mencionada directamente en la canción, lo que refuerza la identidad cultural de la obra. La música de Yupanqui es conocida por su capacidad de contar historias y transmitir emociones profundas sobre la vida rural, la lucha, la injusticia y la belleza de la naturaleza, todo lo cual se refleja en "Cerro Colorado". (letras.com) Los principales cursos de agua que atraviesan la localidad de Cerro COlorado son el arroyo de los Molles y el río de los Tártagos. "Debemos destacar la zona del Cerro Colorado (históricamente ubicada en la región de los sanavirones). Su caracterización estaría dada por las figuras de cazadores emplumados, las figuras humanas en cadena, el puntillismo en la representación del felino» (Serrano 1945:137), fabulosas pinturas rupestres se encuentran en dicho Cerro. El nombre de esta localidad se debe al ligero color rojizo de los cerros, El Cerro Colorado fue declarado Monumento Histórico Nacional en el año 1961. La Reserva Cultural Natural Cerro Colorado fue declarada como tal en el año 1992.